Como complemento a la actividad paleontológica se ha desarrollado un área de restauración paleontológica que ha participado en numerosas intervenciones desarrolladas por el departamento. La excavación de los restos de macrovertebrados consiste en la separación del fósil de la matriz de forma manual con la ayuda de punzones enmangados y pinceles. La utilización de estos utensilios se realiza de tal forma que se evite dañar la superficie del hueso. Para evitar el daño que causan al material óseo los cambios de ambiente bruscos, la excavación se realiza lo más rápidamente. En ocasiones se hace necesaria la consolidación del resto dado el precario estado de conservación y la fragilidad del mismo. En determinados casos, el fósil aparece íntimamente ligado al sedimento que lo rodea, por lo que se hace necesaria su extracción en bloque para que éste sirva de protección. Los huesos fósiles fragmentados se restauran en el campo por medio de adhesivos de corto tiempo de actuación y fácilmente reversibles. Tras la excavación los restos se guardan envueltos en plástico protector, en una bolsa con su correspondiente sigla, almacenándolos hasta el momento de la restauración. Las restauraciones más complicadas se desarrollan en el laboratorio de restauración de la empresa. Allí, nuestro equipo experto en restauración, aplica las técnicas más modernas para la consolidación y restauración de los materiales fósiles.